Sistemas de control de la temperatura para transporte refrigerado (I): Termógrafos y tarjetas registradoras

En otros artículos hemos hablado de la importancia que tiene para nuestros envíos nacionales o internacionales el mantenimiento de la cadena de frío, especialmente en envíos de productos termolábiles.

En trayectos cortos es relativamente fácil controlar la temperatura de los productos, pero los envíos a larga distancia pasan por multitud de cambios de temperatura que no deben afectar al contenido de los embalajes.

Por este motivo, con la intención de conocer si el envío ha respetado el intervalo de temperaturas determinado o no (y por cuánto tiempo), es de especial utilidad registrar las condiciones de temperatura desde la salida hasta el lugar de destino.

Para este fin existen varios instrumentos diferentes capaces de registrar las condiciones de nuestro envío durante la totalidad de su itinerario. Vamos a hablar de los termógrafos, las tarjetas registradoras (parte I) y las etiquetas adhesivas indicadoras (parte II).

Termógrafo

Un termógrafo es, en pocas palabras, un aparato que registra la temperatura de manera gráfica. Puede hacerlo también digitalmente, y de manera continua o a intervalos determinados.

Se les considera dispositivos autónomos empleados en el control y la verificación de la calidad del almacenamiento y la distribución de productos. La industria alimenticia es una de las que más lo utiliza, pues indica con total seguridad si los productos han sido mantenidos en las condiciones ideales o, por el contrario, han roto la cadena de frío.

Hay gran diversidad de formas, tamaños y formatos. Los hay para ser utilizados en un refrigerador, en un gran almacén o en una cámara frigorífica. Los hay pequeños que funcionan con batería, equipados con microprocesadores, con un sistema de almacenamiento de datos y un sensor, y mayores. Algunos dan la información en papel y otros, mediante su conexión a un ordenador personal. Por último, también pueden ser fijos, móviles y desechables.

Tarjetas registradoras

Las tarjetas son registradores de temperatura similares en utilidad a los termógrafos. De hecho, podría decirse que son termógrafos en miniatura (ocupan lo que una tarjeta de crédito), mucho más ligeros y simplificados, y con numerosas ventajas frente a estos.

Su modo de uso consiste en una serie de tarjetas calibradas para tiempo y temperatura que registran los datos de las condiciones del embalaje durante todo el trayecto (o una parte, son configurables también en ese aspecto) y permiten la posibilidad de no tener que abrir un embalaje isotérmico para conocer estos datos. Su interfaz inalámbrica por radiofrecuencia permite una rápida inicialización de las tarjetas y captura de datos incluso a través del embalaje sellado. Es necesario adquirir el lector para extraer los datos (también de bajo coste), pero su durabilidad es ilimitada. Para adquirir este sistema, puede entrar en nuestra tienda online:

TARJETAS REGISTRADORAS



Ahora que hemos hablado de los termógrafos y las tarjetas registradoras de temperatura, partimos a este nivel para tratar las etiquetas indicadoras de temperatura con una mayor profundidad. En la segunda parte hablaremos también de cuál de los sistemas es el mejor y trataremos de enunciar una conclusión.

Hasta entonces, le invitamos a visitar nuestra página web si desea conocernos mejor. En Fríobox realizamos envíos a temperatura controlada encargándonos de todo el proceso, desde su salida en ámbito nacional hasta su llegada a nivel nacional o internacional.

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