Transporte refrigerado de medicamentos (I)

Es interesante tratar de manera breve la clase de elementos involucrados en el transporte de medicamentos a temperatura controlada. Desde los medios de transporte a los embalajes, cualquier factor es clave para la perfecta conservación de los productos farmacéuticos, especialmente de los fármacos termolábiles.

Además, es conveniente no solo saber de la existencia de estos elementos y conocer los beneficios que aportan al transporte, sino también aprender sobre la evolución de estos elementos para ofrecer o disfrutar un servicio cada día mejor.

Es un hecho que en los últimos años ha aumentado notablemente el transporte aéreo de medicamentos para traslados de larga distancia. Han quedado muy atrás medios como el transporte marítimo o el ferrocarril, entre otras cosas debido a los elevados tiempos de transporte, los bajos volúmenes de producto permitidos o las posibles roturas o deterioros por causas mecánicas.

El transporte aéreo ofrece un traslado más rápido, más cuantioso y más seguro, lo que lo hace predilecto para este tipo de productos.

El tiempo es muy variable. Puede ser de una jornada laboral, como en la mayoría de los repartos, o mayor cuando se trata de vuelos transoceánicos (hasta 2 y 3 días). En estos casos, las posibles temperaturas ambientales pueden ser muy diferentes y variables, cosa que dificulta en gran medida la elección del sistema de transporte, el tipo de caja isotérmica, el material aislante y el acumulador de frío necesario, además del rango de temperaturas más adecuado para la mercancía. En Fríobox nos encargamos de todo el proceso de forma integrada; si necesita cajas isotérmicas o cualquier tipo de servicio de logística del frío para transporte aéreo de medicamentos termolábiles, pulse en el siguiente botón.


Pedir cajas isotérmicas

Es necesario tener en cuenta algunas directrices. El calor externo influye más cuanto mayor es la superficie de la caja, la diferencia de temperatura con el interior de la caja, y cuanto peor sea el aislamiento, que a su vez depende del espesor y del coeficiente de conductividad del aislante. Además, es recomendable el empleo de cajas isotérmicas de mayor tamaño, y el agrupamiento simétrico de estas.

Cuando el tiempo de transporte es largo, de uno a tres días, sin emplear mecanismos de producción de frío, es necesario recurrir a los materiales de cambio de fase o PCM. Uno de los más empleados es el hielo, pero presenta varios problemas:

  • Retiene el agua dentro del propio contenedor, por lo que es conveniente trabajar con él en bolsas o cajas de plástico.
  • Su temperatura es de 0ºC, condicionando la que se puede conseguir en la caja, que generalmente es de unos 10ºC para tiempos cortos o con poco acumulador.


Para darle rigidez se emplean aislantes de células abiertas como la espuma de poliuretano u otras espumas fenólicas, o se le incorporan gelificantes (gel pack, acumuladores de frío). En Fríobox disponemos de cajas de poliuretano expandido o espuma a medida y acumuladores de frío de diversos tipos y tamaños.


Cajas de espuma de poliuretano

Acumuladores de frío

Ahora que tenemos claros los rasgos generales del transporte refrigerado de medicamentos, partimos aquí para seguir en la segunda parte, en la que trataremos más específicamente los transportes retornables y no retornables y los indicadores de temperatura.