El distinguido Instituto Internacional de Estudios Prehistóricos de la Universidad de Cantabria se puso en contacto con nosotros en relación al proyecto del Hombre de Loizu, dirigido por Pablo Arias, catedrático de Prehistoria de la citada Universidad e investigador del IIIPC y por Jesús García Gazólaz, especialista en la transición del Mesolítico al Neolítico en el valle de Ebro y financiado por el Gobierno de Navarra.
El 20 de noviembre del 2017 tuvo lugar en el valle del Erro el hallazgo del El Hombre de Loizu, el cual ha sido calificado como “un hallazgo excepcional”. Tratándose de un esqueleto varón con más de 11.700 años de antigüedad, el cual se encontraba en perfecto estado en la cueva del concejo de Aintzioa-Loizu. El esqueleto se encontraba completo, excepcionalmente bien conservado y presentaba un orificio en el cráneo, al parecer debido al impacto de un proyectil. Gracias a este hallazgo se pudo realizar en profundidad los análisis osteológicos en el laboratorio y se pudo determinar todos estos datos.

Se nos solicitó el traslado de un trozo de hueso, perteneciente al cráneo del Hombre de Loizu, el cual y dando extrema importancia en el cumplimiento de las exigencias de trazabilidad en la temperatura para su correcta conservación debido a que se requería del completo control de la cadena de frío durante todo su trayecto.
Por ese motivo, diseñamos una operativa especial que consistió en utilizar en la recogida en España de un embalaje precalificado para mantener la temperatura entre +2º +8º C para posteriormente efectuar un reembalaje adecuado teniendo en cuenta el valor y la fragilidad para que la pieza no pudiera sufrir roturas, vibraciones o desperfectos durante el transporte internacional hasta el centro tecnológico de Suecia.
Este descubrimiento y a sus resultados tras los análisis, causó un gran interés en la reconocida editorial National Geographic. También recibieron por su excelente hallazgo el Premio Valores Culturales de Navarra Televisión al tratarse del descubrimiento prehistórico más relevante en los últimos años en Navarra.
***
<< El envío de un fragmento del hueso temporal del hombre de Loizu a la Universidad de Uppsala para su análisis genético era una operación muy delicada. La extracción de ADN de restos fósiles requiere unas condiciones óptimas de conservación, para las cuales resulta clave que se mantenga una temperatura estable para evitar la degradación del material genético. La empresa Fríobox realizó un trabajo impecable que permitió la llegada de la muestra a Suecia en perfecto estado. Quedamos gratamente sorprendidos por su profesionalidad y por su implicación en el trabajo, por el que mostraron verdadero entusiasmo.
Pablo Arias >>








